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Angkor: la ciudad perdida en la selva -II-

8 enero, 2010

El Templo de Angkor Wat estaba dedicado al dios Hindú Vishnu.

En 1992 fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

   UNA TARDE de enero de 1861, el naturalista francés Henri Mouhot avanzaba penosamente por la tupida selva de Camboya, cuando de pronto, al llegar a un claro, se quedó pasmado de asombro. Ante sus ojos surgía una inmensa mole de piedra. Sus largas y grises murallas crestadas de almenas parecían perderse en el horizonte; magníficas terrazas y galerías se superponían unas a otras; cinco torre que parecían gigantescos capullos de loto se erguían orgullosas hacia el cielo. Enrojecida por los últimos rayos de sol, la gigantesca masa de piedra gris parecía arder.

   Mouhot , renunciando a la búsqueda de nuevas especies de insectos, que era su misión en la selva, pasó dias enteros explorando no sólo este gran templo, que según él “rivalizaba con el de Salomón”, sino también otros muchos edificios que encontró medio devorados por la jungla. Lleno de emoción, escribió en su diario que aquellos monumentos “tal vez sean los más grandiosos, más importantes y de mayor perfección artística que nos ha legado la historia”.

  Mouhot no exageraba. Se había topado con las monumentales ruinas de Angkor, la legendaria capital del imperio kmer, cuyos dominios se extendían desde el mar de la China Meridional hasta el golfo de Siam -comprendiendo lo que es hoy día Camboya, parte de Thailandia, Laos y Vietnam- cuya civilización fue la más esplendorosa del suroeste de Asia.

   El pueblo kmer creció rápidamente, fue la maravilla y el azote de Oriente durante 600 años, y desapareció de manera súbita y misteriosa en 1432, dejando pocas huellas de su opulencia y poderío, aparte de los doscientos o más gigantescos monumentos de la región de Angkor. Pero estos testamentos de piedra revisten tal magnitud y esplendor, que junto a ellos palidecen las maravillas de Egipto, Grecia y Roma.

(Continuará).

Fuente & autor:  El Gran Libro de Viajes de Selecciones de Reader´s Digest, Clarence Hall, 1968.

Fotografía: John Dalkin, desde Flickr.

Entregas anteriores: Angkor: la ciudad perdida en la selva

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