131 palabras y una capitular
l problema surge cuando crees que ya tienes en tu poder las palabras adecuadas para poder expresar lo que crees que quieres expresar; en ese preciso instante, en ese momento crucial, jamás has de comenzar a escribir; ese lapso entre lo material y lo inmaterial, entre lo visible y lo invisible, es el punto cero; todo está aun en tu cabeza, no existe nada; respira, mira en tu interior; él te dirá cuando has de comenzar; él tiene el poder de decidir que letras, palabras, frases, párrafos, cuartillas, libros, o enciclopedias crees que puedes escribir. Para dotar de sentido, belleza, honradez o utilidad el vacío infinito de la celulosa reciclada -escribo en holandesas- debemos… !tenemos que sentir¡… cómo las palabras llegan a nuestro interior, su significado, sus acepciones y matices, su misterio, su repugnancia o su brillantez. Antes de escribir, respira, piensa, y deja de pensar. Tú mismo sabrás cuando ha llegado el momento de plasmar la primera linea sin parpadear.
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